Sin titulo
Me desnudo ante el fantasma tuyo que me llega. Está es la noche de insomnio y besos, tu cuerpo resucita inerte, no se brinda, no se que hacer con estas manos, con el sudor de la mañana anda como perro la demencia , la melancolía tiene hijos, mientras la fantasía me condena. Las piernas se abren, llego a doblarme sobre mi misma, te nombro, y sigo con mis brazos, dejándo signos de arrebatos sobre la mejor palabra, sobre la guardia de tus senos me despeino un poco, me acerco, -una floresta crece!-, hablándote de flores advierto la importancia de paraguas y piernas, cito a la vencedora, haciéndote comer de la manzana.
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